miércoles, 27 de febrero de 2013

Cuestión de huevos



Me encantan los huevos: escalfados, fritos, duros, revueltos, en tortilla... estupendos. Hay quien los demoniza pero yo no llegaría a tanto, hay que moderar su consumo pero son muy sanos. 

Para empezar, el huevo contiene todos los aminoácidos esenciales, digamos que es lo más cercano a la proteína perfecta. La proteína está principalmente en la clara y los lípidos en la yema, por eso es buenísimo tomar ambas partes. También contiene vitaminas y minerales esenciales. 
"¡Y colesterol!" dirán muchos. Pues sí, también tiene un alto contenido en colesterol pero también en lecitina (un fosfolípido), que supuestamente limpiaría de LDL (colesterol malo), pero eso está todavía por demostrar, hay opiniones a favor y opiniones en contra. 
Personalmente pienso que si se tiene una dieta equilibrada, no debería ser un problema el consumir tres o cuatro huevos por semana. 

Y ahora algunas preguntas que pueden asaltarnos. 

¿Hay diferencia entre los huevos blancos y los morenos? 
Ninguna. El color es distinto según la especie de la gallina que lo ha puesto pero las propiedades de uno u otro huevo son las mismas. 

¿Qué significa la numeración que viene en la cáscara? 
Para contestar a esta pregunta, os dejo una foto de la caja de huevos que tengo en casa y un esquema explicativo...

  
Aquí la explicación de la numeración, aunque estos huevos son del 3... 

¿Cuánto pesa un huevo? 
Aproximadamente entre 60 y 70 gramos. Este dato es muy útil en recetas que sustituyen el huevo por, por ejemplo, harina de garbanzo (60%) y agua (40%). 

¿Cuánto tiempo se puede conservar un huevo para su consumo? 
Todo depende. Si son "huevos frescos", se tienen 28 días desde la puesta de la gallina; si son "extra frescos", el plazo se reduce a 9 días. 

¿Cuáles son los grandes errores de la conservación? 
- Para empezar, hay quien lava los huevos y luego los guarda. Con esto se facilita la entrada de gérmenes y, por tanto, la contaminación del huevo. 
- En invierno hay quien deja los huevos fuera de la nevera: de esta manera pueden sufrir más cambios de temperatura, es por esto que los huevos en el refrigerador tardan cuatro veces más en deteriorarse. 
- Poner los huevos en la huevera de la nevera. Quedan muy bonitos, el problema es que acostumbran a estar en la puerta del refrigerador, la cual se abre y cierra varias veces al día, haciendo que reciban más golpes y se rompa la yema. 
Lo recomendable es guardarlos en el envase en que vienen al comprarse y con la punta hacia abajo. A todo esto, aprovecho para comentar que los huevos deben adquirirse en recipientes con indicaciones y etiquetas de consumo. 

¿Cómo sabemos que un huevo está en buen estado? 
Si se duda del estado del huevo, basta con llenar con agua tres cuartas partes de un vaso, añadir un puñado de sal, remover hasta que se disuelva y meter el huevo (con cuidado): si se hunde, está fresco; si se queda a media altura, tiene unos días; si flota, es de mala calidad (no significa que esté malo). 

¿Se pueden consumir huevos rotos? 
Si se nos rompe un huevo, no se debe guardar más de un día. En cambio, si viene roto, mejor no ingerirlo: hay que asegurarse de no comprar huevos rotos. 
Cuando cojo una caja, siempre la abro y lo compruebo. Vale, hay quien me mira mal pero prefiero una mirada de reproche a llegar a casa y tener que tirar los huevos recién comprados. 

Espero que os haya sido de utilidad y que miréis los huevos con otros ojos, más amigables a poder ser.

jueves, 21 de febrero de 2013

¿Qué es eso de la reflexoterapia podal?

Ahora lo habitual es ir a un centro de masajes y encontrar muchos tipos de técnicas, entre ellas la reflexología. Masajear los pies. Me gusta que me toquen los pies pero hay que distinguir entre un masaje de pies sin más y un tratamiento terapéutico a través de ellos. Y aquí se entra en la reflexoterapia. 
Que nos toquen los pies siempre va a ser bueno. Con la simple presión se activan muchos puntos. Otro tema es hacerlo conscientemente, saber lo que se está tocando y por qué. 

La terapia implica tener un buen conocimiento de anatomía del cuerpo completo. No solo saber dónde están los órganos o como funcionan los distintos sistemas, también se tiene que saber la función de cada uno, conocer las enfermedades y las consecuencias de cada una tanto física como mental y emocionalmente.
Añadido a todo esto, viene el conocimiento del pie en sí. Cada uno de los puntos que se tratan es el reflejo de un órgano, glándula, etc. Eso no significa que esté directamente conectado. En realidad tienen el mismo punto de recepción y emisión de información en el cerebro: al tocar el punto reflejo del hígado, por ejemplo, se recibe y se envía información al cerebro, la cuál viene y va al hígado. 
Es por esto último que la reflexoterapia no se usa solo como tratamiento si no también como diagnóstico. Y no solo para curar si no también para prevenir.
Podría seguir hablando largo tiempo pero sobre todo esto hay mucha información por internet. 

¿Por qué me gusta tanto la reflexoterapia? Simplemente porque he experimentado sus efectos.
Soy una persona muy escéptica y hasta que no veo o pruebo algo, no confío mucho en su eficacia. Eso mismo me pasó con esta terapia. Voy a poner como ejemplo los dos primeros efectos que noté con la reflexoterapia y que se dieron durante las prácticas que se realizan durante su estudio. 

Cuando estudiábamos el sistema urinario, mi compañera notó cristalización en el punto reflejo del riñón de mi pie izquierdo. Lo estuvo tratando largo rato hasta disolver parte de estos cristales. ¿Resultado? Durante el día siguiente fui más veces al baño que en toda la semana.
El segundo caso es el de mis dolores de cabeza. En concreto en la zona de la sien. Dolor intenso que aparece cuando estoy muy cansada o he estado bajo mucha tensión. El día de mi cumpleaños fue uno de esos y coincidió con el estudio de los puntos reflejos de los dedos. Durante la práctica, al llegar al punto reflejo correspondiente, sentí un dolor intenso. Se trató el punto hasta dejar de sentir el pinchazo y al terminar la sesión, ya no tenía dolor en la sien. 

Son casos sencillos con efectos inmediatos. Dependiendo del estado del paciente, la reacción es más o menos fuerte, más o menos rápida. En ocasiones se precisan varias sesiones. 
Lo seguro es que es todo un placer, ya sea si se recibe para mejorar, ya sea si es a modo preventivo.
Solo pido que quien se anime, asista a un terapeuta con buenos conocimientos y que ponga toda la voluntad e intención durante la sesión. Y a quien esté en Madrid, me presto a tratar la salud empezando por los pies.

lunes, 18 de febrero de 2013

Jengibre, imprescindible en una salud natural

Cuando llega el frío, lo mejor es la prevención. Este año, al menos en Madrid, no acaba de asentarse, el otoño se ha juntado con la primavera y eso es casi peor para nuestra salud. Evito vacunas y medicamentos para frenar el catarro o la gripe entre otros. Es más, hace muchos años que no voy a vacunarme. 
El jengibre es uno de esos alimentos que ayudan a mejorar, pero no solo con los resfriados.

Se ha usado el jengibre desde hace siglos para tratar problemas intestinales y disgestivos puesto que estimula el páncreas, aumentando las enzimas que favorecen la digestión. 
A esto se suma el poder antibacteriano, estupendo para prevenir los problemas intestinales. Y digo más, corta los vómitos causados por embarazo, postoperatorios o medicamentos y tratamientos tan fuertes como la quimioterapia. 
Si con esto no es suficiente, decir que también es útil para prevenir las úlceras: su compuesto antibacteriano es capaz de eliminar la bacteria Helicobacterpylori y, al mismo tiempo, neutralizar el exceso de ácido gástrico. 
Y para no aburrir, termino los beneficios medicinales del jengibre con su propiedad antiinflamatoria, aliviando el dolor asociado a la osteoporosis, la artritis reumática o desórdenes musculares.

Volviendo a las molestias del frío, ¿qué hacer cuando empiezan las molestias típicas del catarro? Antes de llegar a casa, comprar jengibre y limones. Nada de jengibre seco, raíz de jengibre.
¿Qué hace falta? Raíz de jengibre, medio limón y una cucharada de postre de miel

Se llena un cazo de agua y se pone al fuego con jengibre rallado. Unos tres centímetros de raíz por  persona, mas o menos. Cuando esté a punto de hervir, se aparta del fuego, se deja infusionar unos tres minutos más y se sirve en tazas colándolo. Al menos yo lo cuelo para no encontrarme la raíz directamente pero eso va a gustos. Se añade el zumo de medio limón y una cucharada de miel.
El jengibre hace que la infusión pique un poco pero con la miel se suaviza. 

Y por último, dejo un refrán indio: "Todo lo bueno se encuentra en el jengibre."


jueves, 14 de febrero de 2013

El mito de las espinacas

Los de mi generación y anteriores seguro que recordáis los dibujos de Popeye. ¡Menuda campaña para que los niños tomaran espinacas! Come espinacas y tendrás muy hierro, te pondrás así de fuerte... y encima no me gustaban las espinacas. 
Ahora me encantan y no hay que dejar de comerlas con cierta moderación pero vamos romper el mito. 

Las espinacas llegaron desde Persia gracias a los árabes en el siglo XI y los siglos siguientes se extendió su presencia al resto de Europa. 
Son ricas en proteinas, ácido fólico y vitaminas A y E. Más adelante ya hablaré del color de las verduras pero avanzo que ese verde potente implica gran cantidad de clorofila por lo que es antioxidante y muy potente contra el colesterol, los triglicéridos altos y contra el estreñimiento. 

Pero hierro... tienen menos que la mayoría de verduras de hoja verde oscura o que las semillas de sésamo. 
¡Más aún! La espinaca contiene ácido oxálico que impide la correcta absorción del hierro, del cual solo permite que se asimile el 5% del total. Debido a la presencia de ese ácido, tampoco hay que excederse en su consumo puesto que también inhibe la absorción de calcio, aunque dudo que mucha gente coma espinacas cada día. ¡Con la cantidad de verduras distintas que hay!

Y a lo anterior añadimos el error de transcripción. 
Sí, en un estudio de 1870, el doctor Von Wolf se equivocó al colocar una coma al anotar los resultados de un análisis y la cantidad de hierro quedó multiplicada por diez. Y así quedó para siempre. 
Por eso siempre digo que hay que releer de manera consciente lo que se escribe...

martes, 12 de febrero de 2013

Los endulzantes nos rodean pero... ¿todos para bien?

Hace tiempo, en la cafetería del edificio en el que trabajaba entonces, me fijé en una chica que sacó su botecito de sacarina. Cuando vi que echaba dos "bolitas" y seguía, me puse a contar: 3, 4... 8... ¡¡10!! "Eso no es ni café ni dulce ni nada, es puro sabor a sacarina" pensé. ¡Y qué mal sabe la sacarina! Por no hablar de lo poco beneficiosa que es para el cuerpo.
Bueno sí, vamos a hablar de ello, más bien de los endulzantes que tenemos a nuestra disposición. No hablo de los alimentos que contienen el sabor dulce como, por ejemplo, los pimientos, no, hablo de los puros endulzantes utilizados en repostería o con el café o té.

Para empezar ¿se sabe lo que es el índice glucémico? Pues tan sencillo como la concentración de glucosa en sangre. Lo saludable es un índice rondando los 80 mg/dl: por debajo podemos tener una hipoglucemia y por encima una hiperglucemia. Ninguna de las dos opciones es buena.
También en los alimentos se mide el índice glucémico: el que nos aporta cuando los ingerimos. Lo hay bajo (0), medio (35) y alto (70). ¿Qué nos conviene? Por supuesto el bajo o, como mucho, el medio. Aunque también hay calidades... Vamos a ello.

Endulzantes de índice glucémico bajo

Stevia
Ultimamente se habla mucho de los beneficios de la planta stevia pero los endulzantes que se venden solo son para eso, para endulzar. Lo bueno es que es natural y con un índice glucécimo cero, por lo que los diabéticos lo pueden tomar. Yo siempre llevo en el bolso una botellita con cuentagotas en el bolso, para los cafés que tomo fuera de casa. Se encuentra en herbolarios y en las ecotiendas.

Fructosa
Pura química, sin más. Cierto que no añade glucosa a la sangre pero yo solo la veo para postres de diabéticos y aun así, mejor moderar su consumo. A más químico, menos nutrientes asimilables por el cuerpo humano. Escalofríos...

Endulzantes de índice glucémico medio

Sirope de yacón
Muy sano, se extrae también de una planta aunque tiene un pero: encontrarlo es una odisea. Solo decir que yo todavía no lo he podido catar.

Azúcar de coco
El que uso en casa para café, yogures e infusiones. Sabe bien, es sano y se extrae del coco. ¿A qué parece raro? Es difícil de encontrar pero en Madrid lo he encontrado en la ecotienda La canela.

Melaza
Ya no se trata de endulzar bebidas, el uso va más allá porque las melazas se obtienen de la cocción lenta de cereales, arroz, cebada, etc por lo que aportan sabores característicos. Rica en minerales pero también en químicos de la obtención del azúcar. Personalmente me cuesta encontrar usos para este alimento.

Sirope de arce
Muy conocido por la famosa dieta (más bien ayuno que confieso haber hecho hace años) del sirope de arce. En ella se usa por su alto contenido en minerales. Sabor demasiado potente a mi gusto y tampoco es muy natural por los métodos de extracción (para obtener un jarabe hacen falta 40 litros de savia...).

Jarabe de manzana
Otro sirope, este proviene del zumo de manzana evaporado.

Sirope de ágave
No, no es tequila aunque proviene de la misma planta. El problema es que el proceso de obtención no es muy natural. Yo lo uso en postres, como el brownie crudivegano.

Endulzantes de índice glucémico alto

Miel
Empiezo por el más natural. Tiene menos minerales que el azúcar integral de caña pero aporta ácido fórmico por lo que es broncodilatador y antiséptico. Fantástico remedio natural, sobre todo en invierno.

Azúcar integral de caña (o Panela)
¡Atención! ¡No confundir con el azúcar moreno! Luego explico la diferencia. Azúcar integral de caña se encuentra de dos tipos: el que es como arenilla y el que aparece cristalizado (más aspecto de azúcar convencional).
El que es como arenilla se obtiene por liofilización, un proceso de congelación que conserva los minerales y las vitaminas de la caña de azúcar. Esto es bueno bueno. Sin embargo la cristalizada se obtiene por calentamiento, de ahí su aspecto cristalizado. Por ese calentamiento pierde los nutrientes.
Conclusión: la que tiene aspecto de arenilla es mejor. Yo la uso en repostería.

Azúcar moreno
No, no es lo mismo que el anterior. Más barato sí, pero es sencillamente azúcar mezclado con melazas. Mejor que el azúcar blanco pero menos de lo que se piensa.

Azúcar blanco
Es azúcar de caña refinado: otra vez pura química. Además solo le veo consecuencias negativas: hiperglucemia, desmineralización, dibetes, estreñimiento, problemas inflamatorios, alteraciones emocionales... vamos, que paso de este.

No sé si he aclarado algo, si he aportado algo nuevo o si he liado más la idea de los endulzantes.
En mi caso lo que uso es:
  • Stevia para tomar fuera de casa.
  • Azúcar de coco en casa.
  • Sirope de ágave y azúcar integral de caña (como arenilla) en cocina, sobre todo repostería.

Y pensar que hace medio año usaba el azúcar blanco y el azúcar moreno sin pensarlo...


Consulta

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¿Quién escribe?

Cristina es quien escribe.
Yo soy Cristina.
Resumen rápido: de Barcelona, residente en Madrid, licenciada en Economía, doce años viviendo en la consultoría de sistemas y ahora embarcada en la naturopatía.

Ese es el resumen hasta hoy. Sigo estudiando porque quiero ser una profesional completa de la medicina natural y aplicar los mejores métodos según mi criterio.
De momento me apasiona la reflexología podal terapéutica, la nutrición saludable, la cocina y la fitoterapia. Como se puede ver, nada más allá de lo palpable, no echo el tarot ni me baso en los astros porque necesito tocar y ver, no creer o tener fe.

Esta soy yo hasta el día de hoy.