lunes, 22 de abril de 2013

Brotes verdes: sembrando plantas aromáticas


Albahaca

Nunca había plantado semillas, nunca. He comprado plantas aromáticas en varias ocasiones y, como mucho, han durado dos meses. 

¿Qué les hacía? Creo que ya lo tengo claro: no les daba cariño. ¿Tontería? Para muchos sí pero hay que pensar que las plantas son seres vivos que sufren, puede que no como nosotros pero sufren los cambios climáticos, la falta o el exceso de agua, los cambios de espacio... Muchos factores, demasiados, y por eso hay que mimarlas. 

El hecho de estudiar fitoterapia me ha llevado a intentar cultivar desde cero e intentar que las plantas crezcan fuertes. El final del invierno o el inicio de la primavera es el momento perfecto para sembrar estas tres en concreto: tomillo, orégano y albahaca. 

¿Qué he hecho? Primero he comprado semillas de confianza, muchas veces no brotan, ni tan siquiera germinan, y casi siempre es por la calidad de las semillas. Así que apuntad: semillas de calidad. Si ya se tienen, se sabe que son de calidad por el germinado y ahí está el segundo punto antes de plantar. 

Se pueden meter directamente en tierra pero esta es una manera de hacer que broten antes. En un bol con agua se echan unas cuantas semillas y se dejan entre 24 y 48 horas. Eso sí, no se mezclan las semillas de distintas clases, a distintas semillas, distintos boles. 
Pasado ese tiempo, se plantan en una maceta, a poder ser de barro y con agujero en el fondo, sobre un plato. Tierra de calidad, se entierran las semillas mas o menos a un centímetro de profundidad. 

La maceta se tiene que dejar en un lugar definitivo, de donde no se vaya a mover. Un punto soleado pero sin que sufra los cambios de clima. El tema del riego es relativo, relativo a si llueve, hace sol, frío o calor. En verano una vez al día, en invierno menos y nunca deben ahogarse. 

Tomillo
Ánimo, no tengáis miedo al cultivo, las plantas se dejan querer. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario