lunes, 6 de mayo de 2013

La cura del polen contra la alergia al mismo

Sí, siento decir que esta primavera quienes sufren alergia al polen no van a poder usar este truco pero sí pueden intentarlo para la primavera siguiente. Es sencillo aunque no eficaz en todos los casos. Se tiene que intentar. 

A mediados de noviembre se compra polen en grano, en todo herbolario lo tienen o lo pueden encargar. 
El primer día, por la mañana, se toma un grano, solo uno. Si no se tiene reacción negativa, el segundo día se toman dos granos, solo dos. Si sigue todo igual, el tercer día, tres granos, solo tres, sin acelerar el proceso. 

Un cuerpo relativamente sano va asimilando esa ingesta de polen y poco a poco lo acepta. Como se trata de un proceso de asimilación, no se debe forzar, de ahí que cada día se agregue solo un grano más a la dosis del día anterior. 

Si en algún momento se produce una reacción alérgica, se para y, al desaparecer la reacción, se puede volver a empezar desde el principio. 
Evidentemente, si tras tres intentos siempre surge la reacción, hay que dejarlo. Si, por el contrario, el cuerpo va acogiendo el polen sin problemas, se sigue. 

¿Hasta cuando? Hasta que cada día se tome entre una y dos cucharadas de polen. En el caso de niños, solo hay que llegar a media cucharada por día. 
Pasada la primavera se puede dejar de tomar hasta el otoño o bien se puede seguir tomando puesto que el polen tiene muchos beneficios para la salud. 

No solo aporta energía si no que también refuerza el sistema inmunológico, aporta vitamina A (buenísima para la vista) y parte del grupo B, fortalece el cabello, mejora la piel, favorece la fertilidad, aporta bienestar en estados de estrés o nerviosismo, complementa tratamientos contra la anemia... 
Vamos que, bajo mi punto de vista, es un superalimento. 

Espero que a los alérgicos os funcione esta cura. 
Y los que no sufren en primavera también pueden beneficiarse de este medicamento natural. 

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