lunes, 3 de junio de 2013

Crema hidratante casera de cera de abeja, aceite de oliva y caléndula

Pomada maravilla la denomina quien me descubrió la receta. Y no le quito la razón, es una maravilla para hidratar la piel, sobretodo en los puntos más secos o endurecidos como pueden ser manos, codos o pies. 

También la uso cuando se me resecan o cortan los labios porque no hay ningún componente nocivo, simplemente aceite de oliva virgen extra (y si es de primera presión mucho mejor), cera de abeja en bruto (sin refinar) y flores de caléndula. No hace falta más. Son tres ingredientes con muchos beneficios para la piel. 


Sencilla elaboración: 

Al baño maría se ponen 60 gramos de cera de abeja. Ya derretida y sin apartarla del fuego, se añade medio litro de aceite de oliva. Se va removiendo durante unos minutos y se agregan unos 50 o 60 gramos de flores de caléndula, la cantidad es relativa, hasta que no se puedan "empapar" más flores. Se deja una hora al fuego, removiendo de vez en cuando. 
Pasado este tiempo, se cuela en otro recipiente a través de un colador y sin dejar pasar ni unos segundos, se reparte el líquido en botecitos. 
No hay que tardar en hacer esto porque la crema solidifica rápidamente. 

Si se quiere se puede añadir a cada botecito, antes de rellenarlo, una gota de aceite esencial, eso va a gustos. La mía lleva aceite esencial de lavanda.

Yo ya no quiero ninguna crema hidratante comercial pudiendo tener una casera tan estupenda. 
Si os animáis, espero que me contéis como ha ido.

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