jueves, 27 de marzo de 2014

Medicina integrativa ¿es posible en España?

Por el nombre ya podéis suponer lo que es la medicina integrativa, tan sencillo como aunar medicina alopática y medicina natural. 
¿Por qué la natural tiene que denominarse “alternativa”? No tiene por qué ser una alternativa a la convencional, ¿por qué no trabajar juntas?

¿A qué viene esta reflexión? Esta semana he leído un manifiesto del Consejo estatal de estudiantes de medicina rechazando el uso de “terapias alternativas” y declarando que deberían de estar prohibidas. Por suerte, en la misma página del CEEM se resume un seminario durante el cual tuvo cabida una sesión de “Cuestiones éticas polémicas en torno a la medicina convencional y las medicinas alternativas”, mostrándose los ponentes más abiertos a la integración (no así el representante de los estudiantes).

En países como Alemania, Gran Bretaña o Estados Unidos ya es habitual esta combinación, con muy buenos resultados, e incluso se cubren los gastos como con la medicina convencional (sea por sanidad pública, sea por seguro privado). 
Los extremos nunca han sido buenos y en España todavía hay posturas muy extremistas al respecto. Por suerte ya son muchos los médicos alopáticos que utilizan terapias naturales aunque todavía de forma muy tímida: casos como la Clínica de medicina integrativa o los hospitales con integración de Gran Canaria.

Y por suerte aquí estamos muchos trabajando por esta integración.